Pedimos a todas las personas e instituciones defensoras de los derechos civiles en el mundo que contribuyan a esta movilización, y llamamos al gobierno cubano a:
- Liberar a los presos políticos en Cuba
- Levantar las prohibiciones que impiden a los cubanos entrar y salir de su país
- Levantar las prohibiciones de acceso a Internet para los cubanos
We ask all persons and institutions defenders of civil rights in the world that they contribute to this mobilization, and we call the Cuban government to:
- Liberate the political prisoners.
- Abolish the interdictions which prevent the Cubans from entering and leave of their country.
- Abolish the interdictions of access in Internet for the Cubans.
Nous demandons à toutes les personnes et institutions défenseurs des droits civils dans le monde qu’ils contribuent à cette mobilisation, et nous appelons le gouvernement cubain à :
- Libérer les prisonniers politiques.
- Supprimer les interdictions qui empêchent les cubains d’entrer et de sortir de leur pays.
- Supprimer les interdictions d’accès à Internet pour les cubains
30 mayo 2009
Movilización por las libertades de Cuba
03 octubre 2008
Kamikazes musulmanes: ¿Una psique incomprendida? (y III)
Generaciones enteras de árabes e israelíes han vivido dentro de un contexto en el que la violencia es algo cotidianoLas circunstancias históricas son claves para entender le fenómeno de los kamikazes musulmanes. Todos los que se han inmolado nacen, viven y se desarrollan en un contexto bélico que llegó para quedarse en los países del Oriente Medio.
Para poder entender todo esto y responder a lo que siempre nos preguntamos de cómo una persona puede matarse de esa manera, no es necesario buscar un culpable o responsable del conflicto árabe-israelí (aunque no podemos dejar a un lado la realidad de quienes son y han sido los artífices), se necesita más bien saber cómo viven todas las personas que se encuentran en la zona de guerra.
Desde que se levantan hasta que se acuestan (si es que pueden dormir), es bajo un estado de alerta total ante posibles ataques y bombardeos, tanto del lado israelí como del lado árabe. Muchos niños mueren camino al colegio sorprendidos por enfrentamientos entre los ejércitos. Miles de padres nunca han regresado a su hogar porque han sido asesinados tratando de cruzar las fronteras. Algunos bebés apenas viven unas horas porque el hospital donde nacieron fue bombardeado tempestivamente. Y así van las historias.
En definitiva, pese a lo cruento que pudiese ser toda esta situación, para los árabes la violencia ya es algo “cotidiano”. Algo muy normal. Típico en sus vidas, aunque en realidad esto no les gusta mucho. Pero así han aprendido a vivir. De hecho, no conocen otra cosa y mucho menos saben de qué se trata lo que en occidente llamamos “paz”.
“En Gaza hemos producido una generación de niños que no saben ni son capaces de sonreír. Ellos son los futuros hombres bomba, terroristas, guerrilleros, como se quieran llamar”, afirma el psiquiatra palestino Eyad El Sarraj, activista para los Derechos Humanos y director general de los servicios psiquiátricos en toda la Franja de Gaza.
Por esta razón muchos árabes justifican sus acciones, dejando claro que existe una gran parte de la población (me atrevo yo a decir que la mayoría) que está en contra de los kamikazes musulmanes como un mecanismo de defensa ante Israel, pero en el fondo saben que no hay otra opción dada sus limitaciones frente al enemigo que es protegido por las grandes potencias del mundo.
Temores ancestrales
Tanto del lado israelí como del lado árabe palestino, se han cultivado temores ancestrales a partir de hechos históricos transcendentales, que se han reproducido de generación en generación, lo que ha dado pie a que la ola de violencia se mantenga e, incluso, se alimente aún más con los recientes acontecimientos.
En el caos judío hablamos del Holocausto vivido en la Segunda Guerra Mundial y de las persecuciones que afrontaron antes de crear el Estado de Israel. Y, por parte de los palestinos, reina el sentimiento de “desagravio”, nacido precisamente desde que se fundó la nación vecina, momento en el que muchos árabes fueron despojados de sus territorios. A esto ellos le llaman “A Nakba”, en otras palabras: la tragedia.
Toda esta explicación nos hace entender que existe un enfrentamiento cara a cara por un territorio. Una guerra declarada que no terminará hasta que una de las partes –o ambas- finalmente cedan. Pero esto no está por verse, ni siquiera en las próximas décadas. Por lo que la única alternativa sigue siendo la aniquilación del enemigo. Una de las más valiosas herramientas para hacerlo son precisamente los kamikazes musulmanes.
Uno de los ejemplos que más ha revolucionado a la opinión pública son los atentados del 11 de septiembre de 2001. Este es un caso de cómo unos kamikazes se llevan por delante víctimas inocentes. Lamentablemente se trata de una acción demasiado radical, incluso para aquellos que creen fielmente en estos mecanismos. Pero sigue siendo igualmente válido, especialmente, para grupos extremistas como Al Qaeda.
Bajo estos preceptos hereditarios, se han criado millones de personas. En los servicios psiquiátricos de la Franja de Gaza se reciben al año a miles de personas, muchos de ellos son adolescente manifestando su deseo de convertirse algún día en kamikazes musulmanes, según cuenta El Sarraj, quien ha obtenido varios premios a nivel mundial por su defensa a los Derechos Humanos.
Publicaciones occidentales no se cansan de afirmar que varios líderes de países en Oriente Medio han dedicado altas sumas de dinero a la financiación de estos grupos, para continuar librando la guerra contra los enemigos de Occidente.
Pese a que se desconocen las cifras y la cantidad de gente que se ha sumado a esta causa, tales aseveraciones no están muy lejos de la realidad, más aún si tomamos en cuenta que este sentimiento de odio comenzó a avivarse a raíz de la invasión a Irak y las acciones emprendidas en Afganistán. Por eso para muchos expertos los atentados de Madrid y Londres los años 2004 y 2005, respectivamente, no fueron ninguna sorpresa.
Para El Sarraj, al igual que para muchos, el fenómeno de los kamikazes se extinguirá en cuanto se disuelva el conflicto árabe-israelí, y los Gobiernos de Occidente aprendan a aceptar la realidad árabe y musulmana. “Si hoy no les damos una solución de forma psicológica, social, económica y política mañana ya será muy tarde”, destaca.
Pero a su juicio el ejemplo debe comenzar por Israel. “Si nosotros frenamos los ataques suicidas dentro de Israel, estoy seguro y eso espero que Hamas y Yihad lo hagan, muchos israelíes se manifestarán en contra de su Gobierno para que haga la paz con los palestinos y poner fin a la ocupación”.
30 septiembre 2008
Kamikazes musulmanes: ¿Una psique incomprendida? (II parte)
Un estudio reveló que el 24% de los niños palestinos de 12 años, tienen como máxima aspiración convertirse en kamikazesEn más de una oportunidad en conversaciones cotidianas hemos llegado a escuchar a algunas personas referirse a los kamikazes musulmanes con calificativos como: “mentes enfermas”, “locos”, “inadaptados sociales”, y pare usted de contar.
Pero, como habíamos mencionado en el post anterior, está acción de inmolarse en público va más allá del hecho de un suicidio. Va a acompañado de una serie de valores políticos y religiosos, que se entremezclan con una idiosincrasia que les tolera y les apoya, en la mayor parte de los lugares donde actúan.
Sin ánimo de defender un hecho que, pese a las justificaciones que pudiese tener, no deja de ser criminal porque acaba con la vida de muchísimas personas al año, es necesario comprender qué es lo que se mueve en la mente de estos kamikazes musulmanes para poder llegar al quid del asunto que tanta controversia ha causado siempre, especialmente, a partir de los hechos del 11 de septiembre de 2001.
Como ya dijimos, el acto perpetrado por un kamikaze no es visto como un suicidio. Para los islamistas representa una expresión de martirio, ya que su cuerpo se convierte en un arma de guerra, que lucha por hacer justicia para su gente, por el islam, y cree además que con ello podrá acercarse a la “divinidad” y al “paraíso”.
La psicoanalista Mirta Pipkin añade, en una entrevista realizada por el diario argentino La Nación, que la acción cometida por los kamikazes musulmanes está ligada “a un sentido compartido”, debido a que la sociedad en pleno entiende y, de alguna manera, acepta sus propósitos. Por lo que argumenta, que “ni en la locura, ni en el delirio” ocurre esta situación de aceptación social.
Pero hay quienes son más directos al hablar de este fenómeno. El psicoanalista Juan Carlos Volnovich, asegura que “no se trata de enfermos mentales”, más bien aclara que se trata de uno de esos ejemplos de cuando “la gente se desvive por diferentes cosas”, alegando que “hay muchos ejemplos en la historia donde se han ofrecido vidas humanas como sacrificio para sostener una creencia o una causa". En el caso de los kamikazes musulmanes se trata de hechos ideológicos y políticos, por tanto, “no se puede hablar de patología como tal”.
Desde que nacen
Pero existen tesis más radicales que se enfrascan en asegurar que se trata efectivamente de enfermos mentales. El doctor Néstor Marchand, psiquiatra y presidente de la Asociación Argentina de Psiquiatras (AAP), señala que los kamikazes musulmanes “no están locos, no son psicóticos, pero tienen personalidades psicopáticas que se traducen en trastornos de personalidad marcados por una paranoia fanática, y un ‘lavado de cerebro’ que se inicia en la infancia”.
Un ejemplo más pragmático, lo da el psiquiatra palestino Eyad El Sarraj, activista para los derechos humanos y director general de los servicios psiquiátricos en toda la franja de Gaza, en una entrevista ofrecida al diario español La Vanguardia.
Sarraj menciona un estudio que el mismo dirigio, el cual fue realizado a centenares de niños palestinos de 12 años. Los resultados revelaron una realidad que ya no se puede tapar con un dedo: un 24% dijo que la máxima aspiración y deseo en la vida es convertirse en “shahids”, es decir, mártires kamikazes.
Por ello, este psicoanalista concluye afirmando que “cuando un joven paciente me dice que quiere morir matando, expreso la idea de que no tiene que morir, sino lo que tiene que hacer es vencer, por él mismo, por la familia, por la nación, por la humanidad”.
01 agosto 2008
Kamikazes islámicos: ¿Una psique incomprendida? (I parte)
Para el mundo occidental resulta incomprensible la razón de ser de un kamikaze islámico. La conclusión más fácil a la que se llega es que se trata de una modalidad impuesta por el Islam, que la religión los empuja a luchar por la supervivencia en los territorios que han sido invadidos y ocupados por las “fuerzas enemigas”, y que el sacrificio por esta causa es bien visto por Dios para la trascendencia.
Todo esto son medias verdades. Primeramente, hay que aclarar que el fenómeno kamikaze no tiene su raíz en el mundo musulmán. Los artífices son los japoneses: kami significa dioses, kazes es viento divino. Los kamikazes eran soldados de la Armada Imperial Japonesa que se entrenaban para realizar ataques en contra de las embarcaciones de los Aliados durante la Segunda Guerra Mundial. La muerte era lo único seguro en estas misiones.
Segundo, el Islam como tal no ordena a sus fieles inmolarse en una vía pública para poder llegar a Dios. De hecho el suicidio es una atentado a la ley islámica (Sharia). De ahí el juego de semántico que debe ser bien analizado para poder entender la diferencia entre un “terrorista suicida” y un “kamikaze” o “islamikaze”, como algunos especialistas le han bautizado.
El profesor de la Universidad Hebrea de Jerusalén, islamólogo especialista, Raphael Israelí, destaca la enorme diferencia que hace entender que, en el caso de los musulmanes, más que el acto propio de quitarse la vida, se trata de un sacrificio por una causa.
Israelí recuerda las tres características fundamentales del suicidio en su más puro significado, y las razones por las que a un kamikaze no se le puede atribuir el concepto de "terrorista suicida".
1) Un suicida tiene una motivación privada de escapar de sus problemas y como no puede enfrentarlos, se suicida.
2) Los individuos que se quieren suicidar nunca comparten sus proyectos con otras personas, porque intentarían disuadirlo.
3) Los actos suicidas no son reivindicados por la sociedad. Todo lo contrario, son rechazados.
Estos criterios en el caso de los islamikazes no aplican. Porque estos sujetos no se suicidan para escapar de sus problemas, más bien lo hacen creyendo que así resuelven un problema social, como el caso por ejemplo de las ocupaciones de Israel en Palestina, o la invasión de Estados Unidos en Irak.
Tampoco actúan en solitario. Pertenecen a organizaciones que los acogen de forma voluntaria, los financian y los entrenan para luchar por una causa en específico.
Y por último –y muy importante— las sociedades aplauden y se enorgullecen de estos actos de inmolación, al punto de considerarlos héroes y un ejemplo para el resto de los ciudadanos.
La diferencia con los kamikazes japoneses es que éstos tenían como objetivos determinadas fuerzas militares de los Aliados, mientras que en el caso de los islamitas el objetivo y el lugar pueden variar dependiendo de los casos, aunque generalmente el enemigo viene de occidente, o de naciones que cuentan con apoyo de las primeras potencias del mundo.
El apoyo social es fundamental
El apoyo a los kamikazes es un hecho real e ineludible, aunque esto no sea por parte de todos los ciudadanos. Y no es porque toda la sociedad sea cómplices de criminalidades, es porque han visto en estos sujetos unos héroes que mueren por “liberar” al resto de la población de las fuerzas enemigas. Alguien que sacrifique su vida por la libertad de los demás, es sin duda un hecho trascendental en la vida de todo un país.
El kamikaze no es visto como un hombre de carne y hueso, sino como un arma de guerra que se tiene que utilizar por una razón muy específica que se traduce en un beneficio colectivo.
"El sacrificio es garantía de la existencia de otro –que puede ser un dios- es la respuesta a un mandato, en un acto para el cual el sujeto se considera elegido", señaló en una entrevista al diario La Nación la psicoanalista Mirta Pipkin, secretaria del Comité de Docencia e Investigación del Centro de Salud Mental Arturo Ameghino en Buenos Aires.
Por su parte, Israelí es del criterio que “existen condiciones sociales para que ese fenómeno exista”, por lo que a su juicio es razón por la que “sea muy difícil combatirlos”, ya que no estamos hablando de “individuos aislados, digamos de criminales identificables, sino más bien de personas que viven dentro de una infraestructura que los apoya incluso en países moderados como Egipto”.
Los Estados son otras piezas claves para la supervivencia de este fenómeno en el mundo musulmán, ya que en muchos casos como Irán y Arabia Saudí, las propias instituciones estadales propician y financian a estos grupos rebeldes. “Estamos de hecho frente a un problema universal ", insistió el especialista en una entrevista ofrecida al diario La República de Paraguay.
26 julio 2008
Fidel Castro... is a singer?
Los estadounidenses saben “muy poco” de la realidad latinoamericana. Esta es la conclusión a la que llega un estudio* realizado por el grupo Zogby International y el centro de estudios Diálogo Interamericano.
La encuesta deja muy claro que la enorme influencia que han tenido los más de 43 millones de hispanos que viven en Estados Unidos (14% del total de la población, según el Census Boreau), no ha llegado del todo a la intelectualidad de los nativos.
Es inexplicable como la mayor parte de este grupo de inmigrantes son mexicanos (con una representación que pasa de los 16 millones) y apenas 20% de los estadounidenses encuestados haya dicho que “le suena” el nombre del presidente Felipe Calderón. Entiéndase que México es uno de los principales aliados de los gobiernos yankees.
Pero esa no es la única evidencia que existe. Una encuesta improvisada que realizó –hace ya algún tiempo- la cadena de televisión CNNNN (del grupo Australian Broadcasting Corporation) demostró cómo los habitantes de Estados Unidos quedaban en blanco cuando se les hacía preguntas como esta: ¿Quién es Fidel Castro? Un ciudadano respondió con la duda: Is a singer?
La realidad más absurda que pudiésemos contemplar en un país donde 2 millones de cubanos se han apoderado del estado de la Florida, y donde el nombre del ex jefe de estado cubano ha sido palabra constante en los discursos de todos los presidentes norteamericanos.
Sin embargo, el 58% de los encuestados por Zogby considera que Estados Unidos debe comenzar una negociación con Cuba y poner fin al embargo. Al parecer, el hecho de que crean que Fidel Castro es un cantante no les quita su deseo de mejorar las relaciones con los cubanos.
¿Aliados de los Estados Unidos? Para el ciudadano de a pie en primer lugar se encuentra México (aunque no sepan cómo se llama su presidente), seguido de Brasil y Costa Rica. Rarísimo ¿no?
Los enemigos fueron mencionados con facilidad: Cuba, Venezuela y Colombia. Percepción casi errada, porque Colombia es el país de América Latina (y me atrevo a decir que del mundo) que más recibe ayuda de Norteamérica.
Aunque no saben dónde queda ni Venezuela, ni Cuba y mucho menos Paraguay, el 60% de los entrevistados consideran que la política del Gobierno de Estados Unidos hacia la región “no es adecuada”. Sería bueno saber bajo qué argumentos hacen esta afirmación.
Ni Hakim, ni nadie se explica cómo los norteamericanos desconocen tanto la realidad que viven el resto de los países del planeta, cuando --según el top ranking realizado por Times Higher Education-- 12 de las 20 principales universidades del mundo están en este poderoso país, mejor conocido como la primera potencia. "Estoy absolutamente atónito y desanimado ante lo que me parece que es una profunda ignorancia por parte de los estadounidenses de Latinoamérica", confesó.
Pero el desconocimiento no es sólo sobre América Latina. También sobre el resto del mundo. Las preguntas de este interrogatorio espontáneo que hizo CNNN generaron respuestas casi inauditas. Desde que una mezquita es una clase de animal, pasando por el hecho de que Tony Blair es hermano de la actriz Linda Blair, hasta pensar que California y Nueva York son los PAISES que conforman el “eje del mal”.
* El estudio se realizó a través de Internet a 7.362 adultos de Estados Unidos, con un margen de error de 1,2%.
19 julio 2008
Panorama actual del comercio de armas en el mundo (y IV)
Los presupuestos militares en Latinoamérica aumentaron en promedio un 10% entre 2001 y 2006
En la última década, América Latina se ha consagrado como uno de los mayores clientes del comercio bélico en el mundo. La llegada de varios gobiernos de izquierda con políticas “anti-imperialistas”, y la recurrencia de conflictos armados locales propiciados por guerrillas, ha hecho que la compra de armas haya aumentado un 10% entre los años 2001 y 2006.
El monto total del gasto militar en el año 2006 fue de 35 mil millones de dólares, lo que confirma un regreso inminente de la carrera armamentista en Suramérica, la cual definitivamente llegó para quedarse.
Un estudio realizado por el Instituto Internacional de Estudios Estratégicos revela que el gasto regional en armas en Suramérica aumentó 55% desde 2003 hasta 2007, llegando a 38.400 millones de dólares en el año 2007.
La polémica recae generalmente en Venezuela y Colombia. El primero por su insistente deseo de fortalecer sus Fuerzas Armadas y protegerse de la “amenaza anti-imperialista”. El segundo, motivado por el deseo de acabar con más de cuatro décadas de guerrillas y paramilitarismo, contando con el pleno apoyo de Estados Unidos.
Pero estos no son los únicos que han demostrado un interesado afán por reforzar su arsenal militar. Otros países se han sumado a la carrera armamentista o la han reforzado, como el caso de Chile. A la lista de los “corredores” podemos sumar también a Perú, Bolivia, Ecuador, Brasil y Argentina. Todos cuentan con el apoyo de alguna potencia que los “nutre” y los orienta en este negocio de las armas.
Colombia
Este país tiene el mayor Ejército de la zona con 219.175 efectivos, esto sin contar los hombres que forman las filas de la Fuerza Aérea y la Marina de Guerra, lo cual elevaría el número a 258.227 militares.
A simple vista, la razón de que tenga la mayor fuerza militar en hombres está más que justificada por la creciente violencia guerrillera y paramilitar encabezada por las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia y las Autodefensas Unidas de Colombia, entre otros grupos que surgieron y que poco a poco se han ido disolviendo.
La principal fuente de ingresos es Estados Unidos, país que desde el año 2000 hasta la fecha ha entregado más e 5.000 millones de dólares en ayuda militar por concepto del Plan Colombia. Además de unidades y armamento de gran importancia como 47 helicópteros Black Hawk y aviones de combate Kfir, con un alcance de más de 3.000 kilómetros que pueden transportar misiles y bombas.
Por su parte, el Gobierno de Álvaro Uribe Vélez ha señalado en varias ocasiones que el presupuesto armamentista tendrá recursos adicionales al Plan Colombia de 34.400 millones de dólares durante el período 2007 al 2010, que provendrán de las partidas internas.
Estamos hablando que mientras el Presupuesto General de Nacional (para gastos de educación, salud, administración pública, etc.) crece un promedio anual de 4,9%, en el caso de las partidas para la compra de material bélico el incremento es de 9,7%.
Venezuela
El Estado venezolano ocupa el primer lugar como importador de armas en Latinoamérica y el noveno en el mundo, según los informes del Instituto Internacional de Estudios para la Paz de Estocolmo (SIPRI), con un presupuesto de unos 887 millones de dólares. Aunque estas cifras son discutibles tras los anuncios hechos por Colombia.
No obstante, Venezuela es uno de los países que lleva la bandera en gastos bélicos. Durante el período 2003-2006, Venezuela efectuó compras de armamento de unos 4.400 millones de dólares, cifra fuertemente cuestionada por Estados Unidos, primer exportador de armas con el 62,9% de las ventas mundiales. (Ver información).
La excusa de Hugo Chávez es que este país ha comenzado un proceso de modernización de sus fuerzas militares con miras a combatir la “amenaza imperialista” del presidente George Bush, abrazando a otros países como Bolivia, Ecuador y Brasil, quienes también han optado por incrementar su arsenal.
Uno de los negocios más polémicos fue el que Chávez suscribió con España, ya que esto le costó a Colombia la compra de 40 tanques AMX-30 y aviones Mirage F-1 que le había ofrecido hace unos años el entonces presidente José María Aznar.
También es importante destacar el acuerdo que firmó con Rusia por 120 millones de dólares, para la compra de 10 helicópteros, y un futuro contrato para la adquisición de 100.000 fusiles de asalto AK 104.
Chile
En 1987 se concretó una política basada en la “Ley Secreta” que hasta los momentos ha funcionado muy bien, por lo menos para los objetivos militares: dirigir el 10% de los ingresos por producción de cobre (principal producto en este país) a la financiación de armamento y material bélico.
Esto hace que Chile destine 6 veces más recursos económicos a reforzar sus fuerzas que el mismo Brasil, la potencia regional militar, registrando por segundo año consecutivo en 2007 excedentes en las partidas de gastos bélicos.
En otras palabras, este país mantiene un presupuesto de Defensa que ronda los 4,2% del PIB. Pero eso no es todo: Chile es el primer exportador de armas en América Latina y el número 12 en el mundo, según el SIPRI.
Brasil
Brasil ha encontrado un gran aliado: Francia. Este país le transferirá al Gobierno de Luiz Ignacio ‘Lula’ Da Silva, la tecnología suficiente para la fabricación de un submarino, helicóptero y un avión de combate.
El presidente francés, Nicolás Sarkozy, ha confirmado esta decisión. Las ambiciones de Brasil con construir su primer submarino nuclear, pero Francia hasta los momentos no ha hablado de ofrecer pleno apoyo en esta materia, aunque sí ha hablado de cooperación. Lo demás aún está por verse.
Esta estrategia de acercamiento a Francia, podría permitirle a Brasil tener un lugar en el Consejo de Seguridad de la ONU y acercarse a los Estados Unidos, país con el que mantiene ciertas fricciones, entre otras cosas, por la amistad de Lula con Chávez.
Pese a todo, Brasil sigue defendiendo la tesis de ser una potencia militar regional. El proyecto presupuestario para 2008 establece un aumento de 53% en los gastos de Defensa, es decir, un total de 5.714 millones de dólares, más de la mitad será destinado a la compra de nuevos equipos militares.
El Ministerio de Defensa de Brasil sostiene que ese país debe estar “preparado para todo”, en especial, para afrontar cualquier crisis que pueda surgir con los más de 200 mil brasileños que viven entre Bolivia y Paraguay, conocidos éstos últimos como “brasiguayos”.
* Con Información de Safe Democracy.
05 junio 2008
Panorama actual del comercio de armas en el mundo (III parte)
En el 2004, apenas unas 20 compañías tenían en sus manos el 40% de lo contratos armamentísticos de Estados UnidosLos consorcios del Complejo Militar Industrial que están en los Estados Unidos son los responsables de más de la mitad de los negocios de compra y venta de armamento en el mundo. En un país donde el negocio bélico “pone y quita presidentes, decide quién manda y quién no”*, las compañías dedicadas a esta faena tienen un rol mucho más importante de lo que el mundo entero piensa.
Son 40 las empresas de armas las que se llevan el gran trozo de pastel de la exportación de armamento (62,9% del comercio mundial corresponde a Estados Unidos, ver información). Pero apenas unas 20, son las que para el año 2004 tenían en sus manos el 40% de lo contratos federales, con una suma que sobrepasaba los 244.000 millones de dólares, según un informe de Project on Government Oversight (POGO), grupo con sede en Washington que vigila el gasto militar.
A Estados Unidos se le une Reino Unido, con 10 empresas dedicadas expresamente a la carrera armamentista, las cuales tienen su preponderancia en el terreno internacional y, muy especialmente, político y gubernamental. Lo mismo sucede con Francia, Japón y China, naciones que encabezan la lista de productores.
Pero no se trata de un sometimiento “industria-Gobierno” como algunos expertos incluso han querido hacer ver, pues los funcionarios de Gobierno han degustado muy plácidamente de este pastel del comercio de armas. La mejor evidencia es lo que sucede en Lockheed Martin.
Estos paladines del campo nuclear espacial, empleaban para el año 2005 a 57 ex altos funcionarios estatales. Un trasvase que se realizó de forma muy clara entre el Gobierno estadounidense y esta empresa bélica, entiéndase, la más poderosa de este país.
Pero existen más ejemplos. Para ese mismo año. Boeing contaba con 33 ex funcionarios norteamericanos. Northrop Grumman con 20. Raytheon, tenía contratados a 23, y General Dynamics tenía a 19. Y la cuenta sigue…
Guerra contra el terrorismo, guerra de contratos
Si bien los ataques del 11 de septiembre de 2001 dejaron una huella imborrable en la vida de millones de personas, en el terreno del negocio bélico dejó ganancias nunca antes obtenidas, ni siquiera cercanas a las obtenidas en las guerras mundiales.
La "Global War on Terrorism", la guerra contra el terrorismo, la lucha antiterrorista o como se le quiera llamar, deja bastante clara su razón ser: la esencia de una guerra, un conflicto, un enfrentamiento, para lo cual se necesitan armas.
Lo que es más cierto aún es que cada vez cobra aún más fuerza la tesis de que estas compañías –muy vinculadas a la Casa Blanca—hayan metido su daga para impulsar estas acciones de gran transcendencia bélica que se llevaron por encima los portazos de la ONU y de la OTAN. Es de mucha casualidad que hayan sido precisamente los dos países con las compañías más poderosas (Estados Unidos y Reino Unido) los únicos que hayan votado a favor de la guerra en Irak con el pleno apoyo de Israel.
Las grandes corporaciones se lanzaron más ferozmente a la competencia por obtener el mejor contrato. Lockheed Martin, Boeing, Northrop Grumman, Raytheon y General Dynamics, son las que se llevan los contratos más importantes y las que han logrado aumentar su hegemonía, según el informe POGO.
Pero sólo tres podríamos mencionar como las más grandes: Lockheed Martin, Boeing, y Northrop Grumman, porque además de proveer de material bélico al Pentágono, tienen conexiones con otras muchas fuentes de contratación federal que va desde seguridad aeroportuaria hasta la vigilancia, todo bajo el manto de la lucha en contra de los terroristas.
Lockheed Martin tiene un contrato por 2 mil millones de dólares anuales para impulsar los Sandia National Laboratories, una instalación de diseño e ingeniería de armas nucleares con sede en Albuquerque.
Por su parte, Northrop Grumman es líder en el área de los buques de combate, ya que es propietario de los astilleros de Newport News, en el estado de Virginia y Pascagoula, en Mississippi.
Pero eso no es todo. Estas tres corporaciones obtienen además cuantiosas ganancias por el proyecto del presidente George W. Bush para “colonizar la luna” y enviar además una misión tripulada a Marte, como parte de la nueva carrera armamentista hacia el espacio que Estados Unidos pretende conquistar.
Estas tres corporaciones además son las que se benefician con contratos de unos 53.000 millones de dólares (en total) para suministrar armas a Israel y los países árabes que sean aliados al Gobierno norteamericano.
Y no podemos dejar a un lado a los cabecillas de todo: los dueños y directivos de estos consorcios de armas. Un informe del Instituto para los Estudios Políticos de Washington, titulado en español “Exceso Ejecutivo 2006” señala que 34 de los principales directores de estas corporaciones sumaron hasta la fecha una ganancia total de casi mil millones de dólares desde los atentados de 2001.
Tan sólo en el año 2005, los máximos jefes de estas empresas de armas cobraron nada más y nada menos que 44 veces más que los generales de las Fuerzas Armadas estadounidenses con 20 años de experiencia militar.
* Entrevista al politólogo especialista en temas internacionales, Ramón Alberto Escalante.
16 abril 2008
Panorama actual del comercio de armas en el mundo (II parte)
EEUU es el primer exportador de armas en el mundo ocupando el 62,9% de las ventas totales.
Aunque la carrera armamentista promovida por el “equilibrio del terror” se haya esfumado al término de la Guerra Fría, los países más poderosos el mundo han trabajado por mantener este “gran negocio” que deja ganancias millonarias.
La simbiosis que ha existido entre el comercio de armas y el poderío presidencial ha sido prácticamente perfecta, más aún cuando muchos países se han sumado al “nuevo orden internacional” que promueve la guerra contra el terrorismo tras los atentados del 11 de septiembre de 2001.
Las conquistas militares de Estados Unidos que tanto han sido criticadas tras la invasión en Irak, llevan intrínseco la riqueza que genera el negocio de las armas, muy por encima de los tan cuestionados deseos de “dominar el mundo”. El mundo en realidad lo domina la carrera armamentista de la nueva era, dotando de armas, por ejemplo, a los países africanos que han vivido décadas en conflictos, y haciendo que el material bélico llegue a manos de cualquiera, incluso de los conocidos "niños soldados".
Todos los presidentes de Estados Unidos, y de gran parte de las potencias del mundo –incluyendo Rusia—han estado directamente vinculados con las ganancias de estas compañías de material bélico.
Esto ha hecho que la superpotencia se convierta en el primer exportador de armas en el mundo ocupando el 62,9% del mercado mundial con un aproximado de 185,5 millones de dólares, según los datos del SIPRI para el año 2005.
El caso de Rusia
El otro bloque de la Guerra Fría también tiene su historial, aunque es un tanto penoso si lo comparamos con el de su antiguo enemigo. En el año 2007 se produjo una reducción de 62% del comercio de armas de Rusia hacia China.
Esto golpeó duramente al Gobierno de Vladimir Putin quien ya habló en la pasada cumbre de la OTAN de una nueva carrera armamentista en el mundo, que lo ha llevado a gastar un 20% más en la adquisición de armas, aunque eso no lo coloca entre los 10 primero que más gastan en defensa. (Ver información).
No obstante, pese a esta caída que en general suma un 15% entre los años 2003 y 2007, Rusia sigue ocupando el segundo lugar en la lista de proveedores de material bélico en el mundo.
Tan sólo cinco países movieron el 80% de las exportaciones de armas en el mundo: Estados Unidos, Rusia, Alemania, Francia y el Reino Unido, según los datos recientemente publicados por el SIPRI.
¿Quiénes compran?
La lista de los que compran podría considerarse bastante previsible. Precisamente, son los países que viven en el ojo del huracán en los conflictos armados mundiales, o bien sea, son aquellos que están dentro de esta llamada lucha contra el terrorismo, como es el caso de los que integran la OTAN, aunque en este caso debemos destacar que esta tendencia se ha mantenido gracias a que Estados Unidos ha seguido siendo el principal comprador en el mundo. (Ver información)
Ahora veamos un desglose de los principales compradores por zona, para luego verlos por países en un segundo cuadro.
Compras por zona
| Compradores | % mundial* |
| Oriente Medio | 26% |
| Sur Asia | 17% |
| OTAN | 14% |
| Este Asia | 12% |
| África | 9% |
| Pacto Varsovia | 7% |
| Otros | 9% |
Principales países compradores
| P. Compradores | Miles de millones $* |
| Emiratos Árabes | 9.363 |
| Arabia Saudí | 8.635 |
| Israel | 6.624 |
| Irán | 4.524 |
| Otros | 3.539 |
| Siria | 604 millones |
| Irak | 397 millones |


