El gobierno de Goldman Sachs

27 noviembre 2011


Goldman Sachs provocó la desgracia de Grecia y ahora tiene a altos exejecutivos en los cargos más estratégicos de la Eurozona, quienes se han presentado al mundo como paladines salvadores de los europeos

Sede de Goldman Sachs en Nueva York (Bloomberg)

Cuando en unas décadas la humanidad se pregunte cuál ha sido el poder que ha logrado mover los hilos del mundo en la actual crisis económica (que algún día hemos de superar), en los libros de historia tendrá que aparecer un nombre: Goldman Sachs.

Goldman Sachs no es un súper millonario, ni tampoco es el Mr. Marshall del siglo XXI. Es un banco de inversión (ahora banco comercial) que sucumbió a la crisis estadounidense, superó la crisis, provocó la crisis europea y ahora se presenta como el salvador de la crisis en el mundo. Todo esto gracias a un estratégico plan que logró poner en marcha a partir de 1985 cuando tejió una red de influencia en el viejo continente. Una red cerrada, oculta a los ojos del ciudadano común pero pública porque nunca negaron que estaban aquí.

The Goldman Sachs Group, Inc. nació en 1869 en Nueva York como un banco de inversión y llegó a convertirse en el emporio de los más reconocidos asesores internacionales. No había familia multimillonaria o gobierno en el mundo que no se haya acercado a sus oficinas en la Gran Manzana para solicitar los servicios de estos capitanes de las finanzas. En 2007 fue considerada la firma de valores más rentables en la historia de Wall Street.
El papel de Goldman Sachs en la economía estadounidense también explica su imperio. Cuando en 1913 se creó la Reserva Federal de Estados Unidos (la archifamosa FED), los de Goldman estaban ahí dirigiendo el diseño de este pilar de la economía mundial y velando por sus intereses, ya que lograron introducir mecanismos que permiten a los bancos norteamericanos ser independientes, pero con la libertad de recurrir a la FED cuando les haga falta. Bloomberg revelaría décadas después que los créditos los otorgaba la FED a sus amigos banqueros con intereses pírricos y con garantías basura.

La crisis se declara oficialmente en Estados Unidos en 2008, aunque precedido por el estallido de la burbuja inmobiliaria en el año 2006 como consecuencia de las hipotecas subprime (o basura). Ese año los galácticos de las finanzas --entiéndase Goldman Sachs-- decidieron dejar a un lado su tendencia liberal y pidieron auxilio al FED para no caer en la bancarrota, pese a las denuncias de haber participado en la burbuja inmobiliaria otorgando créditos tóxicos.

Su agujero era de 68.000 millones de dólares, pero nunca se vieron reflejadas las pérdidas en sus libros porque Goldman Sachs siempre goza de un acceso directo y privilegiado al crédito desde el gobierno de Estados Unidos. De saldar esas deudas se encargarán todos aquellos que inviertan en la entidad y paguen por sus servicios de asesoría.

Además de dinero solicitó cambiar su categoría de banco de inversión a banco comercial. Una salida muy astuta porque una banca comercial es más conocida por el gran público y difícilmente entrará en pérdidas porque funciona mediante una operación muy básica: vive de los depósitos que ingresan sus clientes y gana más aún gracias a los intereses que cobra por los créditos.

En cambio, un banco de inversión se dedica a colocar empresas en la bolsa, obtener instrumentos financieros para sus clientes, diseñar fusiones, venta de acciones, así como las emisiones de bonos y las operaciones de trading. Todas estas operaciones se fueron al precipicio con la crisis económica porque los bancos de inversión dependen del buen ritmo de la economía. Lehman Brothers fue el primer gran monstruo en morir. Goldman Sachs se salvó, pero debe rendir cuentas a la autoridad estatal.

Swaps, Made in Goldman Sachs

Cuando todo esto ocurrió ya los conocidos "dragones guardianes de Wall Street" estaba en Europa, específicamente en Grecia, cobrando por actuar como consejeros del gobierno. Los consejos, sin embargo, no eran para optimizar las finanzas ni ajustar las balanzas de pago. Se convirtieron en el mejor máster de maquillaje financiero que jamás se ha dictado en la historia.

Goldman Sachs ayudó a los helenos a ocultar miles de millones de euros en deudas a la oficina estadística de la Unión Europea (Eurostat) mediante el uso de instrumentos financieros conocidos como swaps. El escándalo estalló cuando The Wall Street Journal publicó entrevistas, informes y documentos revelando estas operaciones irregulares de Grecia para poder torear las exigencias del Pacto de Estabilidad y Crecimiento. Desde Atenas no tuvieron otra opción que reconocerlo abierta y públicamente cuando ya cientos de miles de personas estaban en la calle protestando sin empleo.

A principios de este siglo, un equipo de Goldman Sachs ofreció a los helenos los swaps, un producto financiero canje que Pitágoras hubiese rechazado sin titubear, aún en su mayor éxtasis de locura.

La entidad financiera logró vender a Grecia estos llamados "canjes complejos" con los que pagaron a Atenas por futuras fuentes de ingresos. Esto permitió que el dinero en sus cuentas (millones de euros) figurara ante la UE como parte de su tesoro y no como un préstamo, de lo contrario, se ponía en evidencia que estaban frente a un elevado déficit presupuestario, el cual superaba en la realidad los límites permitidos por la Eurozona. En otras palabras: Goldman Sachs ayudó a Grecia a montar una trampa en la que caímos todos los europeos.
"Tentáculos de Goldman Sachs" (www.lainformación.com)

Grecia entró al espacio económico europeo y la transacción nunca salió a la luz pública porque fue calificada como una intermediación de divisas y no como un préstamo. Mientras, los griegos seguían perdiendo dinero sin que en el resto de Europa nos enteráramos de lo que sucedía más allá del Partenón.

En noviembre de 2009, poco después de ser elegido, Yorgos Papandreu, tuvo que desvelar que sus antecesores (gobiernos de derecha) habían falseado las cifras: el déficit no era de 5,8% sino del 12% correspondiente al PIB. El endeudamiento no era del 90% sino del 120% del PIB. ¡Por eso no cuadraban las cuentas!

Es así como Goldman Sachs y Wall Street construyen lo que The Wall Street Journal califica como el "más reciente drama financiero mundial".

Pero igualmente serán bienvenidos

Todos ya sabíamos que Goldman Sachs nos había mentido. Lo que no sabíamos era que se estaban riendo en nuestra cara. Después de haber superado su crisis personal en Estados Unidos, hundió a Grecia y ahora se erigen como los salvadores. Pero no lo harán mostrándose materialmente como Goldman Sachs, sino colando a su gente en las más altas esferas del poder Europeo. Todo un círculo vicioso del cinismo.

Mario Draghi (AP)
Ya lo habían hecho en Estados Unidos. Sucedió con William C. Dudley, actual presidente de la Reserva Federal del Banco de Nueva York y antes uno de los principales ejecutivos de Goldman. También se recuerda a Henry Paulson, que se convirtió en el secretario del Tesoro después de haber llevado las riendas de Goldman. Y la lista continúa.

En Europa son varios los tecnócratas de la galaxia Goldman que traspasaron la barrera y ahora toman decisiones trascendentales para el futuro europeo. Los casos que más suenan, dada la envergadura de sus cargos, son Mario Draghi, presidente del Banco Central Europeo; Lucas Papademos, el recién nombrado nuevo primer ministro griego que entró por Papandreu; y Mario Monti, el nuevo primer ministro italiano que reemplazó a Silvio Berlusconi.

Mario Draghi: economista italiano que trabajó en Goldman Sachs entre 2001 y 2005. Fue su vicepresidente ejecutivo en Europa durante la época en la que el banco de inversión ayudó a Grecia a disfrazar sus cuentas para entrar en la UE. Entre 2006 y octubre de 2011 ocupa el cargo de máximo jefe del Banco de Italia. En noviembre de 2011 se convierte en el nuevo presidente del Banco Central Europeo, pese al gran escándalo del maquillaje heleno. Todo parece indicar que los escándalos son lo suyo. El expresidente de Italia Francesco Cossiga le acusó de haber favorecido a Goldman Sachs en la concesión de importantes contratos cuando era director del Tesoro (1991) y presidente del Comité de Privatizaciones (1991-2001).

Lucas Papademos (Euronews)
Lucas Papademos: economista heleno que ocupó el máximo cargo en el Banco Central de Grecia entre 1994 y 2002, cuando se produjo la operación con los swaps que hundió a los griegos. Muchos lo tildan como el gran cómplice de la "estafa Goldman" y hasta no se descarta acuerdos con Mario Draghi.

Mario Monti: otro economista tecnócrata que desde 2005 había sido consejero internacional de Goldman Sachs poco después de haber dejado su cargo de Comisario de la Competencia de la Unión Europea.

Mario Monti (Getty Images)
Tres de los que el mundo acusa de ser los fabricantes de la tragedia helena fueron ascendidos como grandes paladines y, por si fuera poco, ahora tienen en sus manos la misión de sacar a Europa de la crisis.

Pero la lista de notables del imperio Goldman Sachs que gobiernan en Europa no termina ahí. El fallecido Karel Van Miert, de origen belga, fue comisario europeo de la Competencia tras haber trabajado en Goldman Sachs.

El alemán Otmar Issing fue consejero internacional del banco estadounidense después de haber sido presidente de la Bundesbank y antes de ser miembro del Consejo de Administración del Banco Central Europeo.

Peter Sutherland, quien desempeñó un papel clave en el rescate de Irlanda, fue nada más y nada menos que presidente de Goldman Sachs Internacional. En el viejo continente ha sido miembro de la sección Europa de la Comisión Trilateral, integrante de la Comisión de la Competencia en la Unión Europea y fiscal general de Irlanda. Ahora es el director general del Comité de Organización de los Juegos Olímpicos de Londres 2012.

El portugués Antonio Borges fue vicepresidente de Goldman Sachs hasta 2008. Después, dirigió el Departamento Europa del Fondo Monetario Internacional.

Jim O’Neill, conocido como 'el gurú de Goldman Sachs', es uno de los creadores del concepto que engloba a las principales economías emergentes del mundo: el grupo BRICS, compuesto por Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica. En la entidad estadounidense ocupó el cargo de primer ejecutivo del área de gestión de activos.

Otro caso que merece la pena mencionar es Petros Christodoulos, un economista griego que fue broker de Goldman en Londres. Actualmente encabeza el organismo que administra la deuda pública en su país, después de haber sido presidente del National Bank of Greece, al que Goldman Sachs vendió los swaps.

En sus manos

No cabe duda que parte de nuestro destino está en manos de Goldman Sachs. Ahora la pregunta es si este dragón estadounidense está lo suficientemente preparado para rescatar al capitalismo de su peor crisis. En economía todo es incierto.

Wall Street (AP)
Algunas cifras ponen en evidencia que la situación es más complicada porque todo está concentrado en un pequeño grupo de gigantes financieros, entre ellos Goldman Sachs.

JP Morgan, Citibank, Bank of Ameria y Goldman Sachs concentran en sus carteras el 94% del riesgo en productos derivados que guardan las entidades estadounidenses en sus cuentas. Dicho en otras palabras: 235 billones de dólares, unos 172 billones de euros, lo que viene a ser 16 veces el PIB de Estados Unidos.

Álvaro Vargas Llosa concluía un artículo publicado en el diario El Mundo con esta reflexión: "Nada hace más daño al sistema capitalista, el más exitoso que haya conocido la humanidad, que la sensación de que el Estado existe para servir a una elite financiera que no compite en el mercado porque tiene la vida garantizada por el resto de la sociedad".

A nosotros nos queda esperar a que los gobiernos de la UE no se olviden de los tratados de paz de Westfalia y respeten por consideración histórica los fundamentos del "estado nación" que hace más de 360 años dieron comienzo a la soberanía que hoy muchos intentamos salvar.

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5 comentarios:

alfonso Says:

Goldman Sachs es el que gran jefe, le siguen las multinacionales que se han filtrado en todo el mundo llegando a dominar gobiernos. El concepto de Estado-nación quedará en el olvido en unos años.

carlos Says:

Menudo gobierno nos tocará, ni siquiera los hemos elegido, fueron ellos los que se impusieron en el trono. El 90% de los habitantes de la UE no saben ni quiénes son estos personajes que ahora nos dominan.

indignada Says:

Atras quedaron los gobiernos de la política, ahora nos tocará sobrevivir a los autoritarismos de las multinacionales, que si Rosseau estuviese vivo no daría crédito a nada de lo que hoy estamos viendo

Un español Says:

Pero no sólo es Goldman, también son las multinacionales que han penetrado en los países del tercer mundo y ahora controlan gobiernos de forma muy silenciosa

Anónimo Says:

MAÑANA IREMOS A ELECCIONES... EN LOS POLIGONOS INDUSTRIALES COMERCIALES, dE AHI SALDRAN LOS LIDERS MUNDIALES Y MIENTRAS LAS ESCUELAS DE POLITICAS SERAN HISTORIA